29.10.06

[uno.nueve]

muy lejos de ser la primera, mi noche de domingo se atemoriza ante la llegada de un lunes con probabilidades de catástrofe en mi vida laboral, mi habitación en medio de una leve renovación, un domingo tan activo como hace meses, el cine y su faceta más insípidamente adulta, ganas de un abrazo esta vez con nombre propio y de corta duración y -en la parte más roja de esta sentencia- una plenamente grata confirmación a mis intuiciones profesionales, jotch indudablemente tenía razón y a pesar del evidente estancamiento: "somos quienes somos...". un mes más y devolvemos la mirada objetivamente dirigida.
retomaré mis labores de interiorismo para, según mis cálculos, concluir el domingo con las ya acostumbradas labores domésticas, el miedo comparte mi cama nuevamente esta noche, recemos entonces por la armonía y el orden mental de nuestros "semejantes" -¿o debería decir superiores?-.

2 comentarios:

Belinda dijo...

Pero como la constitución del orden mental de semejantes o superiores (que al cabo son el prójimo también) escapa a nuestras plegarias, vale más que le restemos importancia.

Además un cuarto renovado siempre inspira y el cine, por adulto o insípido que resulte, posee una relativa efectividad, al menos mientras dura la función.

Yo también tengo miedo, Jotch. Mañana, si es que me atrevo a enfrentar mi responsabilidad postergada, la cosa se va a poner que agárrate.

pnlp dijo...

Hola!.
Espero que ambos hayan sobrevivido airosos el ayer Lunes, que como tooodos sabemos y compartimos, no resulta ser nuestro día favorito.
El mio al menos, ya pasó.
Comparto eso de que, como la costitución del orden mental de los "ajenos" queda fuera de nuestro alcance, no conviene mucho desgastarse por ello. Si embargo, coincido en la plegaria, porque para los que somos entes de Fe, es el único consuelo.
Cierto también, que el cine es infalible y única terapia efectivísima (como señala Bel) por lo menos mientras se refugia uno en la sala...
A la espera de las noticias de sus Lunes.
Cariños.