[diez.dos]en el intento de regresar un poco el ritmo "cotidiano" del que este blog solía vestirse en algún entonces...
tengo un descubrimiento: pocas relaciones sentimentales alcanzan un grado tan saludable como la que desde hace tiempo he venido manteniendo con el cine. el cine es un redentor insuperable de semanas enteras. el cine se extraña mucho menos de lo que se agradece cuando, caprichosamente, decide aparecerse de nuevo. al cine debo mis ganas en jueves.
cuando el móvil que nos acerca a una sala de proyección no rebasa el academicismo de un director "respetable", el grado de sorpresa adquiere dimensiones incapaces de ser mesuradas. ang lee ha dado, frente a mis ojos, un paso inmenso dentro de su historia. lust, caution es una obra tremenda*, un juego delirante entre la tradicionalidad y el exceso. mr. yee es, probablemente, el hombre de mi vida de la primera mitad del año que transcurre.
nota al pie: jotch sigue siendo un desempleado. afortunadamente las técnicas de redención espiritual en alianza con las palabras -ahora el cine- han logrado sostener una valiente batalla en contra del vacío. yo sigo rezando.
-en la foto: wei tang, protagonista del filme-
*deposito, aquí, el crédito al dueño del adjetivo utilizado.